14 de febrero de 2011

CAPÍTULO 1

¿Sabías que no celebré mi cumpleaños con un añito?
Ese momento mis padres no sabían que hacer conmigo, pensaron que ya no podía vivir como una persona normal, y que sólo iba a tener problemas de sordera. Pero poco a poco, mis padres tuvieron que admitir que yo era sorda, y que tuvieran que seguir adelante, y eso supuso muchos sacrificios como mi madre que tuvo que dejar su trabajo por llevarme a Córdoba a una escuela de sordos que organizaba la Asociación de los sordos. Cuando tenía un año y medio, me inscribí en la asociación de los sordos que organizaba actividades como las excursiones, reuniones, ... Me dí cuenta de ese momento que las personas sordas podían llevar una vida normal, no era una enfermedad.. Además no era la única sorda que había en mi familia, tenía dos primas de Madrid que también eran sordas. Nos comunicamos con la lengua de signos, que era la lengua de los gestos.

Me obligaba a hablar, al principio me costó, pero seguí aprendiendo. Las gentes me decían que era una luchadora, que nunca me rendía y que llevaba bajo de una estrella.

¿Piensas que he tenido una infancia feliz?

6 comentarios:

Álvaro dijo...

Hola, Lucía. Pienso que la historia puede ser increíble si la tratas con inteligencia. Por experiencia, te diría que la gente suele querer una intriga, y quizás, a tu historia, lo que le vendría bien serían una serie de cambios temporales. Es decir, habla en presente, anda, recorre cualquier lugar, interacciona con personas y deja que esas cosas en presente te lleven a recuerdos del pasado que al principio sean inconexos, pero luego, poco a poco, vayan organizándose hasta unir presente y pasado. Es sólo una sugerencia, pero insisto, el propósito me gusta mucho, lo seguiré.

Scarlett Waltz dijo...

Genial, con toda la esencia de un blog :)
pasate si quieres por
http//left-a-sigh.blogspot.com

Luz-moon dijo...

Uyyy! qe comentario mas largoo! normal proviniendo de mi autor favorito =D te haré caso, espero mejorarlo en el segundo capítulo...

Luz-moon dijo...

Gracias =D

Jesús dijo...

Tendrias una infancia increible, porque no hay nada malo en decir que eres sorda, o cualquier cosa. MIentras tu te hayas sentido feliz, no importa mas nada, ni mas nadie. Y me apuesto lo que sea que eras feliz.

Un besito y espero mas entregas!!!!

Cuidate Luuciaaa!!!

Quizá simplemente es demasiado tarde para comprender ;) dijo...

Seguiré la historia :)
Un beso (L)!